Almacenamiento con baterías (BESS/SAEB) en República Dominicana: Cómo está evolucionando el estándar regulatorio y de licitaciones en el sector eléctrico

10 de abril de 2025
Baterías para almacenamiento de energía en República Dominicana
Sistemas de Almacenamiento de Energía con Baterías (BESS/SAEB) marcan un nuevo estándar en el sector eléctrico dominicano.

En el sector eléctrico, las transformaciones reales no se anuncian: se evidencian en las actualizaciones regulatorias y en la forma en que el Estado compra energía. Cuando un tema empieza a aparecer, al mismo tiempo, en procedimientos regulatorios y en procesos de contratación pública, deja de ser una hipótesis tecnológica, o una novedad foránea y pasa a convertirse en una referencia práctica para el mercado.

Eso es lo que hoy se observa en República Dominicana con el almacenamiento de energía en baterías.

Para los proyectos de generación renovable variable, particularmente solar fotovoltaica y eólica, que integran sistemas de almacenamiento dentro de la misma solución técnica, la Superintendencia de Electricidad estableció requerimientos técnicos obligatorios aplicables a ese supuesto específico, mediante la Resolución SIE-178-2025-MEM. En la práctica, esto significa que el almacenamiento no se evalúa solo por “estar instalado”, sino por cómo opera: su capacidad de cumplir el comportamiento exigible por el sistema y de demostrarlo con parámetros verificables.

Los sistemas conocidos internacionalmente como BESS (Battery Energy Storage Systems), y denominados en la regulación local como SAEB, están siendo incorporados de manera expresa en ciertos carriles relevantes del mercado eléctrico, tanto desde la óptica regulatoria como desde la compra pública.

La señal más visible: licitación de 600 MW

La señal más visible proviene de la contratación estatal. Las distribuidoras EDENORTE, EDESUR y EDEESTE, coordinadas por el Consejo Unificado de las EDE (CUED), se encuentran ejecutando la licitación EDES-LP-NGR-01-2025 para contratar hasta 600 MW de nueva generación solar y eólica mediante contratos de largo plazo. El elemento distintivo del proceso no es solo el volumen, sino el diseño: el almacenamiento con baterías forma parte del producto esperado en el esquema competitivo.

Aquí aparece la distinción que, en la vida real, define si un proyecto avanza o se queda esperando.

El tropiezo típico no es comprar “la batería equivocada”. Es creer que el proyecto es el equipo. Un proyecto se vuelve invertible cuando cierra completo: permisos coherentes, conexión defendible y contratos que convierten desempeño en obligación exigible. Sin ese cierre, puedes tener el mejor sistema del mundo y aun así perder meses.

Distinción clave: híbrido vs standalone

Todo empieza con una pregunta simple que decide ruta, cronograma y costos: ¿lo estás estructurando como híbrido o como standalone?

Si es híbrido, el almacenamiento no se “añade” al final. Se diseña desde el día uno para cumplir comportamiento del sistema: manejo de rampas, respuesta ante eventos, coordinación con la planta renovable y validación en comisionamiento (pruebas de puesta en servicio). Por eso EPC (ingeniería, suministro y construcción) y O&M (operación y mantenimiento) no pueden ser plantillas: tienen que amarrar métricas, criterios de aceptación por desempeño y remedios contractuales si el sistema no entrega lo comprometido.

Si es standalone, cambia el centro de gravedad. El activo crítico suele ser el nodo y la solidez del expediente. Un sistema de almacenamiento técnicamente adecuado no compensa una interconexión débil ni una tramitación fragmentada. En este carril, los retrasos no se miden en “molestias”: se miden en costo financiero, oportunidad perdida y desgaste comercial.

Conclusión: el BESS ya es un estándar en la expansión del sistema

La conclusión razonable no es que el almacenamiento sea obligatorio en todos los casos, sino que dejó de ser marginal en los carriles que hoy están empujando la expansión del sistema eléctrico dominicano. En licitaciones públicas relevantes y en supuestos regulatorios específicos, el BESS ya opera como estándar técnico y contractual.

Quien lea esta evolución a tiempo no va a ganar una ventaja “de tecnología”. Va a ganar una ventaja de ejecución: diseñar proyectos que caminen con la dirección real del mercado y con lo que el regulador espera ver, por expediente y por pruebas.

Sobre el autor: Lic. Carlos Romero Polanco, abogado experto en litigios, derecho público y regulación económica. Asesor estratégico de empresas vinculadas a servicios públicos, servicios financieros y de inversión, así como de instituciones gubernamentales y gobiernos municipales en República Dominicana.

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